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Houellebecq (Charlie Hebdo): “Sería más eficaz bombardear con minifaldas que con maximisiles”

Ultima portada de "Charlie Hebdo": la dedicó a Houellebecq

Ultima portada de “Charlie Hebdo”: la dedicó a Houellebecq

El cruel y masivo asesinato ocurrido en París sobre los integrantes del semanario satírico “Charlie Hebdo” ha vuelto a poner de actualidad al escritor francés Michel Houellebecq, a quien dedicaba su última portada a propósito de su reciente libro “Sumisión”. Pocos conocen que Houellebecq tiene casa en España, donde pasa largas temporadas, que uno de sus mejores amigos es el dramaturgo melillense Fernando Arrabal y que él mismo también es africano (nació en la Isla de Reunión, al este de Madagascar). Su compleja y clarividente relación con el Islam ha sido objeto de varias de sus novelas y precisamente un libro que recoge la relación entre ambos aborda este asunto. En este volumen afirma: “Sería más eficaz bombardear con minifaldas que con maximisiles”. A propósito de este dramático crimen, ofrecemos a nuestros lectores un extracto de esta larga conversación entre ambos autores:

Houellebecq y Arrabal

Houellebecq y Arrabal

Fernando Arrabal: Según la prensa internacional – desde ‘The New York Times‘ a ‘Spiegel’- “los editores de Michel Houellebecq le tienen prohibido acercarse a menos de cien metros de la prensa” (M. Stouvenot). Desde el 5 de septiembre en
efecto usted no acepta ¿o no puede aceptar? entrevistas ¿Temen sus editores que…
Michel Houellebecq: ... nada tienen que temer. No soy realmente una persona valiente.
Arrabal: El coraje no me parece una virtud. En ‘LibérationCatherine Millet se queja de que sus editores hayan presentado “excusas lamentables” a las ‘autoridades’ islamistas que quieren eliminar por lo menos su última novela…
Houellebecq: … y eso que, en cabeza de la lista de ‘best-sellers’, el libro de ella sigue inmediatamente al mío.
[Reímos mientras que su perro ‘Clément’, un “corgi”, mordisquea la bonita caja firmada y numerada que encierra un ‘swatch’].

Imagen reciente de Houellebecq

Imagen reciente de Houellebecq

Arrabal: Recuerda Catherine Millet que Maurizio Cattelan -el artista- no fue llevado a los tribunales hace dos años cuando erigió una efigie del Papa hecha trizas por un meteorito. “Oh ¡la la!” dice la directora de la revista ‘vanguardista’ art press, “¡la que se hubiera armado si la dirección de la galería de Cattelan hubiera tenido que inclinarse ante el Vaticano!”. Hoy se le veta y vitupera a usted ¿con la misma radicalidad con que mañana se le ensalzará?

Charlie Hebdo: una matanza y un visionario

Charlie Hebdo: una matanza y un visionario

Houellebecq: Aunque esto ocurriera no lo viviría como una revancha. No he conocido el sentimiento de venganza, ni siquiera cuando en los Campos Elíseos topé con el pobre diablo hecho un vagabundo ‘clochardizado’ que, durante mi adolescencia, me torturó en los retretes del colegio.
Arrabal: Pero “Miguel”, el personaje central de su novela ‘Plataforma’, sí piensa en venganza cuando un grupo terrorista formado por fundamentalistas islámicos asesina a 117 turistas. “Miguel” halla el cuerpo de su idolatrada “Valérie” descuartizado y desparramado.

Arrabal, Houellebecq y el perro Clement

Arrabal, Houellebecq y el perro Clement

Houellebecq: Mucho antes de que usted frecuentara el grupo surrealista ¿en los años sesenta? André Breton ya había anunciado que “el amor será convulsif o no será”.
Arrabal: “Miguel” conmocionado “convulsivement” ante el cuerpo hecho pedazos de Valérie, comprende que ya nunca más podrá levitar entre sus labios. Trastornado por el dolor el personaje de la novela dice la frase que tanto ha escandalizado: “Siento un estremecimiento de entusiasmo cuando me entero de que han matado a un terrorista palestino… Odio al Islam… ha destrozado toda mi vida.”
Houellebecq: No comparto la sed de revancha de Michel (”Miguel” como usted le llama) aunque comprendo que pueda dejarse arrastrar por ella.

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El crimen de París

El crimen de París

Houellebecq: Hasta los veinte años tuve la suerte de haber sido mimado por una mujer extraordinaria: mi abuela, la madre de mi padre, Henriette.
Arrabal: Creo que ese nombre significa ‘casa del rey’.
Houellebecq: Votaba comunista… pero hubiera querido que yo viviera en el más hermoso palacio real.
Arrabal: La imagino como la abuela que todos hubiéramos querido tener.
Houellebecq: Para ella no había ni elecciones, ni campañas electorales, ni discusiones políticas… tan sólo contaba su voto comunista, por costumbre.

Houellebecq recibió un premio de Arrabal en León

Houellebecq recibió un premio de Arrabal en León

Arrabal: ¿Qué diría hoy de Afganistán?
Houellebecq: Que ese país no estaría donde está si fuera una república soviética.
Arrabal: ¡Con el hombre nuevo!
Houellebecq: Pero no con el ‘hombre moderno’. Nuestro contemporáneo, obsesionado por el trabajo, evita el amor. Por egoísmo no puede aceptar el matrimonio pero ignora el arte de amar. Ha creado un sistema en el que es imposible existir.
Arrabal: ¡‘Morituri te salutant’!
[Y reímos como si estornudáramos para aliviar nuestra pena].

Un libro recoge una larga conversación entre Houellebecq y Arrabal

Un libro recoge una larga conversación entre Houellebecq y Arrabal

Houellebecq: Un misil bien dirigido podría destruir para siempre la piedra negra de La Meca.
Arrabal: Esto es la peor provocación!
Houellebecq: A mi abuela le horrizaba el escándalo. Como a Stalin. -Como a mí me horroriza hoy-. A mi abuela… quizás por que a mi madre, su nuera, le encantaba la provocación.
Arrabal: Su madre… Janine… que significa “Dios concede”.
Houellebecq: Tengo una hermanastra de su lado: Catherine (‘katharos’: pureza). Ni con mi madre ni con mi padre he vivido realmente. Hace diez años que no he visto a mi progenitora.

En el libro ambos autores hablan sobre el islam

En el libro ambos autores africanos hablan sobre el islam

Arrabal: Se dice que prepara un libro sobre usted.
Houellebecq: En su época de libertad sexual e izquierdismo duro creo que hizo de todo, incluso un libro anti-colonialista con el seudónimo de Leloutre.
Arrabal: ¡La nutria! ¿No se ha convertido al Islam?
Houellebecq: Es muy capaz para joder a los demás. Creo que ya no es sólo médico sino que se ha hecho anestesista.
Arrabal: ¿Fue a verle durante sus diversas estancias en hospitales o clínicas siquiátricas?
Houellebecq: Nadie de mi familia me visitó nunca: mi abuela acababa de morir y yo ya me había divorciado.

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"Sumisión", el último libro de MH

“Sumisión”, el último libro de MH

Arrabal: Su primera mujer, Jacinthe, ¿Era realmente una flor?
Houellebecq: Fue un cometa… Nuestra unión duró poquísimo: el tiempo necesario para tener un hijo, Etienne… e iniciar mi largo periplo en claustros siquiátricos.
Arrabal: Etienne: “coronado”… como si se lo hubiera ofrecido a la creadora de su ‘casa de rey’, su abuela.
Houellebecq: Todo esto sucedió cuando tenía apenas veinte años. Pero a los catorce ¡era tan diferente!:… fui un superdotado en matemáticas… Y hoy, a mis cuarenta y tres años, tengo que atrofiarme de pastillas para dormir un rato. O ver a un hipnotizador para… levantar el brazo.

Caricatura de Charlie Hebdo sobre Houellebecq

Caricatura de Charlie Hebdo sobre Houellebecq

Arrabal: A causa de esta novela se le acusa de reaccionario, pero le defiende ‘Le Monde’. Se le niega por racista pero inicia su novela con el retrato de la seductora “Aïcha”.
Houellebecq: Nunca confundí a los árabes con los islamistas.
Arrabal: Se le calumnia por ‘pedófilo’, pero la julieta de ‘Plataforma’, la sublime Valérie, no es ninguna lolita sino una treintañera inteligente, antifeminista, experta amante y altruista como tantas hermosas mujeres de hoy.
Houellebecq: Y los más obscenamente ateos niegan a los personajes de mis novelas el derecho a tener sentimientos antirreligiosos.
Arrabal: ¿Digo “amén”?
Houellebecq: Vivimos tan desilusionados ¿que ya no podemos ni darle gracias a Dios?
Arrabal: Pero ¡cuántos quisiéramos creer sin las pinzas fanáticas de kamikazes y escorpiones!
Houellebecq: Una religión compatible con el saber científico y la indeterminación cuántica podría devolvernos el encanto embriagador de la divinidad.

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Caricatura de Charlie Hebdo sobre Houellebecq

Caricatura de Charlie Hebdo sobre Houellebecq

Arrabal: Públicamente ha declarado: ‘El Islam es una religión gilipollas’.
Houellebecq: En realidad mi divisa y quizás la de usted y la de tantos entre nuestros contemporáneos sedientos de fe y de ciencia sería: “No juremos su Santo Nombre en vano”.
Arrabal: ¡Usted y yo, como Umberto Eco, que el otro día estuvo en casa, somos africanos! En efecto usted nació junto a Madagascar y yo en Melilla. Y Eco en Alejandría.

Houellebecq pasa largas temporadas en España

Houellebecq pasa largas temporadas en España

Houellebecq: La Reunión es africana geográficamente y asiática por sus habitantes. Allí viví el poco tiempo que he pasado con mi madre. ¡”En medio del mundo”!
Arrabal: Como escribe en la primera página.
Houellebecq: Precisamente “en medio del mundo” es el subtítulo de mis dos últimos libros, “Lanzarote” y ‘Plataforma’.
Arrabal: El “Miguel” de ‘Plataforma’ lamenta vivir en uno de estos países ‘civilizados’ donde muchos seres en sus relaciones dan prueba de indiferencia y a veces de crueldad.

El escritor ha envejecido prematuramente

El escritor ha envejecido prematuramente

Houellebecq: El libertinaje implantado a presión a partir de los años setenta ha provocado la desilusión del mundo que se autoproclama ‘civilizado’.
Arrabal: Cuando el novelista, usted, alcanza el arrabal extremo de la lógica, el mundo comienza a crearse a su imagen y semejanza.
Houellebecq: Sería más eficaz bombardear con minifaldas que con maximisiles. El eslabón debil de la sociedad musulmana es el chocho. [La “chatte” en francés] Es el valor estratégico.
Arrabal: El eslabón débil del débil es el sexo del “sexo débil”.
Houellebecq: No puedo imaginar una sociedad viable sin el eje federador de una religión.
Arrabal: ¿Sueña con un gobierno mundial anclado en la bondad y la fraternidad?. Los precursores no nacen para las pompas (¡y las trompas!), sino el halagador.
Houellebecq: Una sociedad regida por los principios de la moral duraría tanto como el universo.

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