Cuarto Poder en Red: el libro que abre el debate sobre los futuros comunicadores y periodistas

"Cuarto Poder en red", libro de Víctor Sampedro

“Cuarto Poder en red”, libro de Víctor Sampedro

El Cuarto Poder en Red. Por un periodismo (de código) libre” (Ed. Icaria) es el libro de Víctor Sampedro que los 19 blogueros, ciudadanos y periodistas que componen “Espía en el Congreso” han seleccionado como lectura de verano recomendada. Este volumen abre un interesante debate sobre el futuro del periodismo y, aunque las conclusiones no están cerradas ni los análisis tienen que ser necesariamente compartidos, sí que suscitan la controversia y remueven las cenagosas aguas de los medios de comunicación tradicionales, empantanados en una esclerósis que ya solo les hace subsistir gracias a las parasubvenciones estatales y a los créditos bancarios que les conceden sus amigos de la “casta”. Cuando el emporio mediático convencional se derrumbe definitivamente a causa de su bancarrota, imposible de ocultar, los nuevos medios tendrán que tomar el testigo de la comunicación de masas de acuerdo a criterios, estructuras y objetivos muy diferentes a los de hoy pero no tan distintos a los que ya emplea “Espía en el Congreso”, cuya experiencia pone a disposición de los lectores. Y Víctor Sampedro reconoce esa labor de forma solapada cuando menciona esta nueva suerte de “espionaje” ciudadano hacia los poderes de la “casta” y a través de los nuevos periodistas independientes.

Julian Assange, editor de Wikileaks

Julian Assange, editor de Wikileaks

WikiLeaks, como el prototipo que es, ha evolucionado. Ha pasado de presentarse como «la CIA del Pueblo», unos espías sin estado, a perfilarse como una organización mediática con producciones propias (desde videoclips a documentales). Al contrario que muchos flipados de Internet, Assange reconoce que hay que salir de las pantallas (o, mejor dicho, emplearlas) para intervenir en el mercado de la información e incluso en las elecciones. Son las dos tareas que despliegan los revolucionarios: crean nuevos medios de comunicación y nuevas formas de hacer política. El hacker se ha convertido en un modelo para el reportero de investigación. Y el hacktivista, en ejemplo del militante o el político.

Bradley Manning

Bradley Manning

Antes de que se banalice este lenguaje tan atractivo, merece la pena señalar el cambio radical que estos actores promueven. Un cambio que va a las raíces y apunta muy alto. No es fácil de entender a la primera y, menos todavía, predecir sus resultados. Nos afecta a todos, aunque de modo diferente. De ahí la estructura circular del libro”, señala Sampedro.
Y añade: “El capítulo primero, ya se ha dicho, define la comunicación como bien común y nos convoca a generarlo entre todos. Explica la verdadera función de las filtraciones y el problema intrínseco que conlleva gestionar el secreto de los datos digitales. También aclara la ética y el proyecto político que mueve a los hacktivistas“.

Cartel de agradecimiento a Edward Snowden

Pasquín de agradecimiento a Edward Snowden

El segundo capítulo “inutiliza el arsenal de mentiras, desmintiendo la campaña de acoso y derribo desatada contra WikiLeaks. Con esta excusa, repasamos algunos de los debates centrales sobre Internet. El ataque a los hackers como terroristas desvela el grado de militarización que se ha impuesto en la Red. La acusación de delincuentes, se rebate recorriendo la privatización y mercantilización del espacio público digital. Por último, la acusación de espías enemigos cae por su peso ante la fusión del espionaje estatal y corporativo que desveló Snowden”.

Julian Assange, Bradeley Manning y Edward Snowden

Julian Assange, Bradley Manning y Edward Snowden

“La información se ha convertido en carnaza de sicofantes: los coros de mentirosos, que en las tragedias griegas ayudaban al tirano”, señala Sampedro. “Han hecho piña para tachar a Manning, Assange y Snowden de frikis, fatuos… peligrosos. Un transexual inestable, un violador justiciero y un espía enemigo. Cierto, gentes así son un peligro. Pero no para la ciudadanía”. Y parafrasea a Assange: “Sólo vivimos una vez. Así que estamos obligados a emplear bien el tiempo que tenemos y hacer algo que sea significativo y gratificante. Yo encuentro esto significativo y gratificante. Es mi temperamento. Disfruto creando sistemas a gran escala, y disfruto ayudando a gente vulnerable”.

Víctor Sampedro

Víctor Sampedro

Víctor Sampedro explica como “WikiLeaks sopesa con exquisito cuidado el calendario y los contenidos que hace públicos. Constatándolo, las imputaciones de terroristas, delincuentes y espías resultan falsas (negadas por los hechos) y falaces (buscan el engaño). Aunque contradictorias, se sostienen al mismo tiempo o según convenga. Justifican una guerra de baja intensidad contra una «ciudadanía de alta intensidad», que ejerce sus derechos y defiende las libertades civiles hasta las últimas consecuencias”.

Snowden, Manning y Assange

Snowden, Manning y Assange

Y Sampedro se rebela contra la propaganda oficial: “Los carteles de «Se busca» resumen el mensaje de la mayoría de las noticias publicadas sobre Assange, Manning o Snowden. Les presentan como terroristas, delincuentes o espías. Tres discursos violentos que es preciso desarmar. Declaran la guerra a un enemigo común y disparan desde varios frentes. La primera víctima, como en todas guerras, es de nuevo la verdad”.

Las famosas máscaras de Guy Fawkes que emplean los colectivos de "Anonymous"

Las famosas máscaras de Guy Fawkes que emplean los colectivos de “Anonymous”

El libro tampoco ahorra críticas a los periodistas de “régimen”: “Los ataques al hacktivismo encubren una amenaza muy superior, finalmente confirmada por Snowden: el negocio conjunto de datos digitales y espionaje. Ambas cosas (y más si van juntas) acarrean de forma inevitable la corrupción institucional. Para los periodistas de código cerrado, investigar estos temas, que les resultaban ajenos, suponía demasiado esfuerzo. Y riesgos con los poderes implicados. Así que tomaron la vía más simple. Asociaron a Manning con unos adolescentes enrabietados al estilo de Anonymous. A Assange con Kim Dotcom, el dueño de Megaupload. Y a Snowden con un espía. Total, las noticias coincidían en el tiempo. Al presentarlas yuxtapuestas, una al lado de la otra, las temáticas se mezclaban y el perfil de los hacktivistas se difuminaba más”.

La controversia sobre Snowden fue tratada en "The Young Turks"

La controversia sobre Snowden fue tratada en “The Young Turks”

Por último concluye: “La última falacia sobre los hacktivistas les acusa de ser espías, unos agentes infiltrados. Fue esgrimida atribuyéndole a WikiLeaks que trabajaba para potencias hostiles. O a Manning que ayudaba al enemigo islamista. Y retomó fuerza cuando E. Snowden salió a la luz. Hizo sus primeras declaraciones en Hongkong y acabó exiliado en Rusia. Con el añadido de Assange, refugiado en la embajada de Ecuador, algunos ya tienen claro que todos están pagados por el Eje del Mal. Aunque no aporten ninguna prueba. China no aceptó a Snowden. Y Putin le dejó quedarse, tras una semana de dudas, exigiéndole que no molestase demasiado”. ¿Queda claro quienes actúan como ciberdelincuentes, espías y quintacolumna antisistema? Quizás no. Aún habrá alguien más preocupado por los hackers. Y no sabrán responder esta pregunta: ¿En qué se parecen Facebook y los drones? Ojalá se tratase de un chiste, finaliza Sampedro.

En Espía en el Congreso hemos desentrañado las conexiones entre los medios y el poder político y financiero revelando la información que aparece en los correos de Blesa (Blesaleaks) y se la presentamos a nuestros lectores de forma completa en estos dos libros:

Blesaleaks medios 2(portada)
[purchase_link id=”9681″ style=”button” color=”gray” text=”Comprar” direct=”true”]
Blesaleaks medios 1(portada)
[purchase_link id=”9678″ style=”button” color=”gray” text=”Comprar” direct=”true”]

 

4 Responses to Cuarto Poder en Red: el libro que abre el debate sobre los futuros comunicadores y periodistas

  1. Yo no lo compro porque estoy mas pobre que las arañas, pero comparto esto porque me parece buenísimo todo lo que publicais en vuestra página “Un espia en el Congreso”. (Y)

  2. L'osservatore hispano. Responder

    “Si no están prevenidos ante los medios de comunicación, los harán amar al opresor y odiar al oprimido”.
    Malcom X.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.