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A Sosa Wagner (UPyD) le importa un pepino defender los viajes en clase bussiness o en clase turista, según los foros.

A Sosa Wagner (UPyD) le importa un pepino defender los viajes gratis en clase bussiness o en clase turista, según los foros.

«Francisco Sosa Wagner siempre vuela en clase turista«, ha respondido UPyD Europa a este «Espía en el Congreso» en un comentario a la noticia que desvelaba que los eurodiputados siguen volando en «bussiness class» a pesar de que prometieron que dejarían de hacerlo. El eurodiputado de UPyD asegura que todo es un «equívoco» procedente de «rencorosa tinta» y afirma que «es falso:  yo sencillamente no viajo en business«. La realidad es otra: al menos dos testimonios acreditan que el dirigente del partido de Rosa Díez defiende los viajes políticos de gama alta pagados por los contribuyentes y en lugar de reconocer su error, pedir perdón y devolver el dinero, se ha limitado a cambiar el discurso por la reacción de indignación y protesta popular.

Para que comprueben la desfachatez de los políticos españoles de la «casta» o «partitocracia», este es el mensaje con el enlace que remite a este «Espía en el Congreso» el partido UPyD en boca de Sosa Wagner: «Circula por la red un mensaje escrito en negra y rencorosa tinta que denuncia mi afición a volar en clase business cuando acudo a mi trabajo en el Parlamento europeo. Eso es falso: yo sencillamente no viajo en business en mis desplazamientos semanales a Bruselas o a Estrasburgo y, como no vivo en Madrid, he de utilizar además un tren de largo recorrido o regional (siempre con billete del anciano que soy) o un autobús para llegar a la ciudad de provincias en la que vivo. El equívoco puede proceder de un inicial voto en contra (luego de abstención) de una enmienda que pretendía limitar tales vuelos. A él han seguido otros votos míos en sentido contrario y, por tanto, a favor de los recortes, tal como anuncié que haría cuando se votaran los presupuestos de la Unión Europea, es decir, en el momento pertinente (véanse los votos nominales de los días 23.10.1012, 26.10.2011, 10.5.2011)». Más abajo lo oirán y leerán decir lo contrario. 

Pareciera que todo es una «patraña«, según denuncia el aludido, y además «rencorosa» contra Sosa Wagner. Sin embargo, existen dos testimonios que indican que Sosa Wagner defiende los viajes (los suyos) en clase bussiness pagados por los ciudadanos. ¿Por qué justifica una cosa y la contraria según los foros donde se exprese? La primera testigo es la periodista Eva Sáiz Escolano, que entrevistó al eurodiputado en plena polémica sobre los viajes de los eurodiputados que tanto sorprendieron en Bruselas: España se asfixia económicamente y el colapso laboral es histórico, pero los viajes de los diputados (15.000 euros al mes de salario, viajes aparte, que pagan los propios españoles) deben seguir siendo en la clase más opulenta.

La periodista Eva Sáiz escuchó perfectamente a Sosa Wagner defender los viajes en bussiness class, luego no es una "patraña" ni una "falsa"

La periodista Eva Sáiz escuchó perfectamente a Sosa Wagner defender los viajes en bussiness class, luego no es una «patraña» ni una «falsa» noticia

Rosa Díez y Sosa Wagner: juntos a Europa en "bussiness class" (los diputados españoles también viajan en primera)

Rosa Díez y Sosa Wagner: juntos a Europa en «bussiness class» (los diputados españoles también viajan en primera)

Eva Sáiz habló con Sosa Wagner y escuchó perfectamente este argumento del eurodiputado: «Por nuestra situación, muchas veces debemos cancelar los viajes, y viajando en turista hay recargo por el cambio, algo que no sucede en business. Al final volar en primera clase supone un ahorro para el Parlamento Europeo«. ¿Un ahorro? ¿1300 euros de la «clase bussiness» frente a los 150 euros de la «clase turista» es un ahorro? Varios eurodiputados, entre ellos el de IU, Willy Meyer, también reprodujeron este argumento, ignorando que ya la mayoría de la población europea puede cotejar las tarifas aéreas a golpe de click, además de que está al alcance de cualquier ciudadano de inteligencia media saber que un billete «clase business» es más caro que un «clase turista». Hasta este «Espía en el Congreso» han llegado otros testimonios que acreditan como otros eurodiputados no se molestan ni siquiera en disimular como Sosa Wagner y siguen viajando en «bussiness», caso de Mayor Oreja (PP) y López Aguilar (PSOE) y hacen alarde de su presencia en las «salas VIPs» acreditadas para ello, donde algunos ciudadanos les han afeado su conducta.

El segundo testimonio en favor de la clase bussiness lo proporciona el propio eurodiputado, que alega que debe cambiar tantas veces el horario del vuelo, que sale más barato volar en «clase de lujo» (que permite cambios) antes que tener que tirar los billetes pagados y sin usar porque ya no los necesita. Así, Sosa Wagner, en lugar de definir el hecho de que los ciudadanos te paguen el viaje a tu centro de trabajo como una bicoca o privilegio del que carecen el resto de los trabajadores, asegura que «los billetes de avión son un instrumento de trabajo de los eurodiputados». El eurodiputado español reconoce en una web de UPyD que afloró tras la controversia que «además, a esto hay que añadir que pocas tarifas económicas admiten cambios en el billete, y menos si se debe cambiar el billete varias veces debido a cambios en la agenda (como suele ocurrir para reuniones extraordinarias, o si se retrasan las votaciones u otras reuniones)».

López Aguilar (PSOE) y Mayor Oreja (PP) viajan en primera clase, lo defienden y no renuncian a ello a pesar del escándalo

López Aguilar (PSOE) y Mayor Oreja (PP) viajan en primera clase, lo defienden y no renuncian a ello a pesar del escándalo

La pregunta sencilla es: ¿no puede sacar el billete cuando sepa a ciencia cierta que su «trabajo» parlamentario ha terminado? ¿Por qué solicita un billete para una hora que, según reconoce, es incierta por los «cambios de agenda» o los «retrasos»? Si el político se pagara de su bolsillo los viajes, seguramente haría como los ciudadanos normales: esperar a tener la certeza de que puede emprender un viaje para comprar el billete.

Lo que en verdad ocurre es que Sosa Wagner y el resto de los eurodiputados españoles quieren evitar el gasto de las dietas de alojamiento (aún cobrándolas) y si la sesión parlamentaria se «retrasa» o «cambia la agenda», prefieren dormir en casa y ahorrar ese dinero a sufragar el alto precio de un hotel en Estrasburgo o Bruselas, aún teniéndolo cubierto. Eso es al menos lo que ellos confiesan en privado, aunque ahora Sosa Wagner sostiene en público que todo es «falso» y una «patraña». Para alguien que reconoce que «votó en contra» de volar en clase turista, pero cuando estalla el escándalo «matiza su voto y se abstiene» (ni se le pasó por la imaginación votar en contra), no resultará tampoco extraño alegar ahora que «siempre vuela en clase turista» cuando defiende al mismo tiempo, según los foros, el privilegio de los políticos españoles a viajar, de balde y a nuestra costa, en los asientos más caros.

Fuentes

http://www.upyd.es/contenidos/noticias/318/57327-Francisco_Sosa_Wagner_matiza_el_sentido_de_su_voto_sobre_los_billetes_de_avion_y_se_abstiene

http://elpais.com/elpais/2011/04/07/actualidad/1302164235_850215.html


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