Quantcast

UnknownEn España se ha acuñado la frase «disparar con pólvora de rey» para definir el derroche de alguien que gasta a manos llenas el dinero de otro, generalmente el contribuyente. Y así lo ha hecho Presidencia del Gobierno, que mientras pide austeridad a los ciudadanos, los niños de cada vez más familias pasan hambre y los alumnos más brillantes dejan de estudiar por no poder pagar las matrículas, gasta 50.000 euros en tapizar las sillas de la Casa Real. Nalgas de tan alta alcurnia no podían merecer menos atención, pues sus usuarios, visitantes frecuentes de los palacios reales, requieren un trato más distinguido.

Patrimonio Nacional es la empresa pública que lleva una corona por emblema y se dedica a gestionar los gastos de la Casa Real para que no formen parte del presupuesto regio y éste parezca más barato a ojos de los ciudadanos. Su cuantioso funcionamiento lo asume Presidencia del Gobierno, el ministerio que dirige Soraya Saenz de Santamaría, y de nuevo se le ha ido la mano a la hora de renovar el mobiliario. Si los tiempos en los hogares españoles están siendo sufridos, en Moncloa se dispara con pólvora de rey: tapizar 120 sillas reales ha costado 50.000 euros, a 416 euros cada silla. 

silla regiaClaro que no es una silla cualquiera: los traseros que la frecuentan son tratados con exquisitez, pues su acomodo se hace sobre «caoba o madera de laguan con respaldo vuelto calado con una cartela central que representa motivos vegetales dorados, inscritos en un óvalo. Las partes delanteras tienen forma de “estipite” con motivos dorados intercalados, siendo las traseras de sable», según su descripción oficial.

Difícil encontrar hogares españoles donde la silla cueste 400 euros y aún menos donde ese gasto se dedique sólo a su reparación. Pero en el Gobierno, cuando se trata de acometer gastos de la Casa Real que además paga el gabinete con los impuestos ciudadanos, no se paran en barras. Las posaderas que se sientan en tan lustrosos asientos deben ser además de mucho peso pero de difícil carácter pues las sillas han sufrido «desperfectos, arañazos, desconchones, tallas doradas partidas y en algunos casos pérdida de elementos» durante se ajetreada vida, según el contrato.

Pueden cotejar tanto el concurso público como el anuncio de adjudicación para comprobarlo:

Pliego de prescripciones técnicas para la contrata de  sillas de la Casa Real.

120 sillas 71 mil euros


Si quiere contribuir a que el Espía en el Congreso pueda seguir publicando artículos como este, puede hacer su donación de alguna de estas formas:
Lector ocasional (1€) Lector asiduo (2€)
Lector comprometido (ilimitado)

Como gratitud a su gesto, le enviaremos el libro digital “La casta”