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“Gana la independencia pero id a dormir: solo caerá Rajoy”

Otra derrota del PP, esta vez, en Cataluña, pero sin efectos legales

Rajoy y Artur Mas: amigos públicos y privados

Rajoy y Artur Mas: amigos públicos y privados

La ingenuidad con que la sociedad española/catalana contempla la actualidad política y enjuicia a su clase dirigente es ya proverbial y la hace víctima siempre de múltiples engaños electorales. El escritor barcelonés Juan Goytisolo, el mismo que ha apuntado que el único aguijón que molesta a la “casta” del régimen es el voto a Podemos y a Ciudadanos, habla de una “segunda naturaleza” entre los españoles: su carácter proclive al vasallaje y la esclavitud. Solo en situaciones de hartazgo o crisis –como la que parece vivirse ahora– la sociedad civil despierta y los paganos de siempre explotan surgiendo episodios de cambio político dignos de mencionar por la Historia. Pero parece claro que Cataluña, desde los singulares tiempos de Calderón de la Barca, nunca ha protagonizado uno de ellos. Y esa sabia cautela le ha proporcionado enormes réditos políticos y económicos.

ERC diluyó la investigación sobre los Pujol

ERC diluyó la investigación sobre los Pujol

Casi cuarenta años lleva aprovechándose la avispada clase política de Cataluña de esta ancestral estupidez y miopía de la clase política estatal sobre lo catalán. Siempre a costa del contribuyente, claro. Por eso, obviamente, son los medios de comunicación oficiales de ambos lados los que sacan mayor tajada vía subvenciones. Sus humaredas, cortinas, distracciones y falsos debates son constantes. Lo cierto es que la Jefatura del Estado hereditaria, el bipartidismo y la partitocracia, junto a la pésima gestión de las oligarquías políticas, empresariales y sindicales han sido, son y serán sostenidas por CiU y ERC desde Cataluña, un calco de lo que son PP y PSOE en Madrid. Son tantas las evidencias, tantos los testimonios, tantas las transferencias de dinero, los silencios mutuos, los apoyos sobre y bajo cuerda, las fotografías… que aún sorprende la candidez de catalanes y/o españoles en torno a esta cuestión. De hecho, SM Felipe VI es Príncipe de Girona y sus actividades las financian constructoras muy conocidas, a crédito de La Caixa y Banco de Sabadell, por supuesto.

Parlamento de Ucrania: ¿futuro catalán?

Parlamento de Ucrania: ¿futuro catalán? Improbable en élites tan perspicaces

El célebre “referendum” fue una farsa, y “Espía en el Congreso” fue el único medio que denunció la vacuidad de su resultado, fuere el que fuere. Ahora ya nadie se acuerda de él. Como lo son estas elecciones catalanas del 27-S. No se vota independencia o no, se respalda con el voto a los partidos que van a gestionar el erario público catalán, a repartírselo y a llevárselo. La independencia no se consigue por las urnas a no ser que ambas “partes” pacten una consulta y sus consecuencias, como ocurrió en Quebec o Escocia con dos de los países más avanzados del mundo, Canadá y Gran Bretaña. Y si no hay pacto pacífico y legal –algo que parece improbable en España con este régimen de poder– como bien saben los historiadores y los politólogos, solo queda otra opción. La hemos visto recientemente en Ucrania con la segregación de las Repúblicas populares de Donetsk y Lugansk o antes en Yugoslavia o la extinta “Unión” Soviética. ¿Están dispuestos los votantes catalanes a tomar el Parlamento catalán, atrincherarse y provocar un heroico acto de sublevación “nacional” frente al resto de España?

Pujol y Mas: el bolsillo no se toca

Pujol y Mas: el bolsillo no se toca

Por muy generosa que sea la subvención para traducir al catalán a Steven Spielberg y por muchos éxitos deportivos que alcance el Barcelona FC –al que por cierto se rifarían las ligas francesa o italiana a riesgo de que las ganara y se diese la paradoja de que España terminase tomando enorme influencia en ambos países, como ocurría en el XVI con Milán, Napoles, Sicilia, el Rosellón y la Cerdeña– un simple vistazo a la realidad cotidiana de Cataluña, Diada incluida, provocaría sonrisas, también secesionistas. Cataluña se sublevó (esa vez sí, la única ocasión en que lo hizo) contra Felipe IV y así se inicia la Guerra de los Segadores pero no olvidemos que el resultado fue aún más monárquico: Luis XIII fue proclamado conde de Barcelona y Cataluña se divide entre partidarios de Francia y partidarios de España. La guerra se perdió porque el independentismo, en condado tan pequeño y próspero, era una quimera que solo las oligarquías europeas permiten para sus paraísos fiscales. Y los dirigentes nacionalistas catalanes, más pragmáticos, saben que nunca lo serán; el único hecho cierto es que para mantener tan gigantesca maquinaria burocrática nacionalista pública hay que pagar más impuestos que en el resto de España. Y por eso las clases dirigentes catalanas se llevan su dinero a Andorra y Luxemburgo, como hacían los Pujol y los Mas.

Plaza de Oriente y las Diadas: demasiados paralelismos

Plaza de Oriente y las Diadas: demasiados paralelismos

Pese a los deslumbrantes espejismos mediáticos (¡cuánto se sigue pareciendo esta España a la de Velázquez y Rubens!) y las falsas votaciones políticas, Cataluña no será independiente, a no ser que Europa se vertebre por regiones y no por países. La batalla será en Flandes (Bruselas) o Madrid o no será. Esto lo supo ver muy bien Pujol, que consiguió más políticamente, aún con todas sus corrupciones personales, que sus sucesores. Franco reunía autobuses en la Plaza de Oriente y Artur Mas, el más digno heredero catalán de sus estratagemas, junto a su valedor, solo las copia. “Espía en el Congreso” estuvo viajando por Cataluña durante la última Diada 2015 y puede asegurar que, fuera de Barcelona, de ese día y de la Meridiana, el resto del país optó muy mayoritariamente por el sol, el campo, los restaurantes y la playa (a rebosar). Y ni siquiera colgaban mayoritariamente esteladas en los balcones, pese a que Madrid crea lo contrario gracias a la enorme maquinaria propagandística de los gobiernos nacionalistas (en Cataluña hay decenas de televisiones públicas locales y dos autonómicas mientras la sanidad, la educación y el empleo naufragan como en el resto de España). Lo saben los nacionalistas y los no nacionalistas, pero los asesores áulicos del autista Rajoy no logran arrancarle siquiera una sardana.

Cataluña: otra derrota de Rajoy en las urnas pero aún más grave

Cataluña: otra derrota de Rajoy en las urnas pero aún más grave

Este 27-S ganará la “independencia”, gracias entre otras razones a las enormes y continuadas torpezas de este “mariscal” (de marisco) llamado Mariano Rajoy, cuya inacción se asemeja a la del mejillón, su sensibilidad a la de un berberecho y su sexualidad a la de una almeja. Su única decisión ha sido enviar ¡al “general” Margallo a los debates! (quizás el más presuntuoso y estúpido de los ministros, pero el que coloca a todos sus sobrinos en el Ministerio). Así actúa Rajoy y así va perdiendo sucesivamente elecciones, hasta dejar al PP como un erial. Cataluña será el Waterloo de Rajoy como lo fue el de su mejor referente histórico, un tipo llamado Gaspar Guzmán Pimentel Ribera y Velasco de Tovar, todopoderosos presidente -entonces se llamaban validos– que al final de sus días fue desterrado a Loeches (Madrid), acusado de corrupción –por los cargos y prebendas públicas que otorgaba– hasta que los nobles consiguieron que el rey le desterrara aún más lejos, a la ciudad de Toro. Finalmente fue procesado por la Inquisición, como Rajoy lo será por la prensa del propio régimen cuando caiga y no quede ni el más mínimo resquicio de su vida privada al descubierto. De ellos solo queda y quedará la caricaturesca ampulosidad de sus imagenes.

Sagaces políticos que pretenden perpetuarse en el erario público

Sagaces políticos que pretenden perpetuarse sin rendir cuentas de su gestión, que es lo que se vota

Cataluña se la trae al pairo, como suele decir a sus íntimos y como suele pasarle con la mayoría de las cosas “mundanas”. Sabe que se harán solemnes proclamas, se crearán comisiones –con altas dietas políticas que volveremos a pagar entre todos–, los diarios publicarán titulares incendiarios y volverán a Madrid a pedir dinero –o a restituírselo, según las versiones, aunque sea una cosa u otra se les entregará generosamente–. Los mismos perros con distintos collares. Porque los del “Madrid nos roba” y “Cataluña nos roba” son exactamente las mismas familias, los mismos gestores y los mismos ladrones desde hace cuarenta años.Votad independencia en Cataluña e iros a dormir, al despertar solo volverán más ligeros vuestros bolsillos”, oyó “Espía en el Congreso” decir un hostelero a sus clientes en una célebre y próspera población turística de Girona. Y no en vano, cada ocasión en que se celebran comicios hay que pagar a cada partido por papeleta depositada y escaño obtenido un “diezmo” cada vez más caro. Miguel de Cervantes, que conocía bien estas cuitas catalano-españolas, viene al pelo con su célebre estrambote: Voto a Dios que me espanta esta grandeza / y que diera un doblón por describilla, / porque ¿a quién no sorprende y maravilla / esta máquina insigne, esta riqueza? / Apostaré que el ánima del muerto / por gozar este sitio hoy ha dejado / la gloria, donde vive eternamente. / Esto oyó un valentón y dijo: “Es cierto / cuanto dice voacé, señor soldado, / Y el que dijere lo contrario, miente.” / Y luego, incontinente, / caló el chapeo, requirió la espada / miró al soslayo, fuese… y no hubo nada”.


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