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El Ministerio de Economía, Hacienda y Administraciones Públicas ha localizado 4000 «chiringuitos» en su mayor parte regentados por ex políticos que son sufragados por los ciudadanos por la vía municipal. En esta lista, no están incluidos los que dependen de las Autonomías o del Estado, ni tampoco las Fundaciones, Consorcios, Sociedades Mercantiles y Entes privados, sin ánimo de lucro o «no gubernamentales» que también reciben subvenciones con las que se sufragan su funcionamiento, ya que son inviables por sí mismos y de poco sirven en época de crisis. En ellos figuran prácticamente todos los ex ministros desde que murió Franco, además de muchos de sus hijos. Pero el diputado de CiU, Páramo i Ponseti, ha proclamado en el pleno: «en la representación democrática no hay castas ni administraciones subsidiarias» pues todas son ejemplo «de abnegación y eficacia». Todos los partidos apoyaron sus palabras y solo UPyD se opuso tímidamente y por decoro a tamaña grandilocuencia.

Carles Paramo i Ponsetí (CiU) dijo en el pleno que en España "no hay castas", solo "abnegados" políticos y funcionarios.

Carles Paramo i Ponsetí (CiU) dijo en el pleno que en España «no hay castas», solo «abnegados» políticos y funcionarios.

Si miramos el curriculum de su señoría descubrimos que no da abasto con tanto cargo: solo posee estudios de bachillerato y Peritaje Mercantil y solo trabajó como empleado de Caja de Ahorros hasta 2010. De ahí en adelante la política se lo ha dado todo: Concejal, Alcalde de Roses (1993-2007 y 2011 en adelante), Diputado Provincial y Presidente de la Diputación de Gerona (1991-2007). Presidente del Consorcio de la Costa Brava y Vicepresidente de la Asociación Catalana de Municipios y también de la Federación Catalana de Municipios, «activista cultural y deportivo», Socio fundador del Grup Esports Nautics y Presidente de Port de Roses. También declara presidir el Consejo de Administración de «Gestión Medioambiental de Roses», sociedad municipal «Rosersa» («en situación de renuncia», como Oriol Pujol), y de la sociedad municipal «Proder» también en calidad de «renuncia».

Pero el diputado Páramo y Ponseti no se considera miembro de la «casta» ni cree que exista. Paga 17.000 euros a Hacienda, pero declara 4000 euros del ayuntamiento, 18.000 de Caixa Girona por un Plan de Pensiones, 31.000 del INSS y 1200 de La Caixa. Además recibe 22.000 euros en alquileres y 2000 de Vidacaixa. Sueldo y complementos de diputado aparte. ¿Propiedades? Como cualquier hijo de vecino: 3 plazas de parking, un piso, una casa-local comercial, otro local comercial un solar y un huerto.

El informe del Gobierno sobre la Administración Pública ha detectado también que existen 400 ayuntamientos en «quiebra técnica» y que no solo hay 8000 ayuntamientos, como se creía. Estos se han multiplicado como por arte de magia con otras «entidades locales» nuevas que no son solo las Diputaciones (un órgano que tampoco eligen los ciudadanos), sino que se denominan Mancomunidades y otras Instituciones Públicas, hasta el punto de que se ha doblado el número: 15.000. Según Hacienda, la elefantiasis administrativa que sufre España es imposible de abordar si no es a costa de más paro. Por lo tanto, no se abordará. Lo único que se pretende limitar es el número de asesores, frenar algo la subida de sueldos de alcaldes y concejales (el resto de los ciudadanos sufren mermas) y todo lo más, acabar con los ayuntamientos más débiles o alejados en las periferias. Ellos pagarán el pato de los «recortes» porque los grandes municipios endeudados, entre ellos los de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Coruña, esos no se tocan.


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