Alfonso Ferrón: un maestro de escuela con 13 colegios

Cultiva trigo, cebada y aceitunas pero se hizo rico con una red político-escolar

Alfonso Ferrón: de maestro escuela a la Púnica

Alfonso Ferrón: de maestro escuela a la Púnica

Se hizo millonario montando cooperativas de trabajo asociado para profesores y del modesto colegio San Saturio de Madrid, que se caía por ruina, creó un emporio escolar en las Comunidades de Madrid, Murcia, Baleares y Valencia. La policía le atribuye 20 centros pero él solo reconoce 13. El juez ha creado para ALFEDEL, la empresa de asesoría escolar de la trama Púnica, una pieza separada: ni el magistrado ni la fiscal se tragan que en diez años un “maestro escuela”, como se define su responsable, Alfonso Ferrón, haya construido un emporio que domina la construcción de colegios concertados, los permisos políticos y administrativos para construirlos y hasta los comedores de los mismos. Se los hacía el constructor Marjaliza y ahora se investiga si el empresario encarcelado le proporcionaba información para ganar los concursos públicos gracias a sus amigos políticos del PP: Francisco Granados, Lucía Figar, Salvador Victoria, etc… En el interrogatorio al que es sometido, y que “Espía en el Congreso” ofrece íntegramente en Radio 3w.com, Alfonso Ferrón confiesa que él en realidad se dedica a cultivar “trigo, cebada y aceitunas” en su finca de Valdepeñas y que no pasa de ser un modesto “maestro escuela”.

Granados y Marjaliza antes de entrar en prisión

Granados y Marjaliza antes de entrar en prisión

Según el periodista Javier Chicote, tanto Francisco Granados como su socio, David Marjaliza, “diseñaron el negocio perfecto para lucrarse mediante la construcción de colegios concertados. Cobraban una «mordida» de entre 900.000 y 1,2 millones de euros por cada colegio concertado que ponían en marcha. El pagador era ALFEDEL, una sociedad registrada en Valdemoro que se dedica a promover colegios concertados y luego venderlos a las cooperativas de profesores que los gestionarán” y a los que cobra 45.000 euros y les endosa la hipoteca. El dueño de esta empresa, Alfonso Ferrón del Río, es el imputado por estos pagos: “La comisión se enmascaraba mediante un contrato falso de consultoría entre ALFEDEL y una sociedad de David Marjaliza, número dos de la trama Púnica. De esta forma, Alfonso Ferrón del Río pagaba las comisiones, siempre presuntamente, a través de facturas falsas, pero con una apariencia legal. Así no había que manejar dinero negro. ALFEDEL ha promovido 20 centros, 19 de ellos donde la trama Púnica actuaba, la Comunidad de Madrid (18) y Cartagena”.

Lucía Fígar, consejera de Educación, imputada

Lucía Fígar, consejera de Educación, imputada

“El esquema era siempre el mismo. Francisco Granados, que fue secretario general del PP de Madrid y número tres del Gobierno de la Comunidad, usaba sus influencias políticas para que los ayuntamientos madrileños, entre ellos el que él mismo gobernó, Valdemoro, cedieran el suelo a un precio muy inferior al de mercado con el argumento de que el colegio concertado era un servicio para el municipio. Antes de la puesta en marcha, ALFEDEL aseguraba a los profesores -sus clientes- que el centro educativo iba a recibir el concierto por parte del Ejecutivo regional”, dice Chicote.

Lucía Figar está casada con Carlos Aragonés, secretario de Aznar

Lucía Figar está casada con Carlos Aragonés, secretario de Aznar

Además, otra de las empresas de Marjaliza, la constructora Obrum, era la encargada de construir el colegio. Hoy está en quiebra. El negocio, con la excusa de la educación, estaba en el suelo. La investigación trata de acreditar ahora cómo Marjaliza hacía llegar su parte a Granados, en metálico o, como apuntan las pesquisas de la Audiencia Nacional, la Fiscalía Anticorrupción y la Guardia Civil, en especie: entregándole inmuebles, facilitándole plusvalías u otras prebendas.

“El responsable de la promoción de los colegios, Alfonso Ferrón del Río, apenas arriesgaba: tenía garantizado el suelo y el concierto y quien terminaba pagando por los terrenos y por la construcción era la cooperativa de profesores a la que trasladaba los contratos y que finalmente gestionaría el colegio. ALFEDEL solo era el intermediario, el conseguidor. Su página web deja muy claro en qué consiste su trabajo: «ALFEDEL se encarga de realizar todas las gestiones necesarias para la adquisición del terreno, la obtención de licencias municipales, la obtención de autorizaciones y la concesión de los conciertos educativos».

Lucía Figar y Esperanza Aguirre

Lucía Figar y Esperanza Aguirre

ALFEDEL S.L. es el acrónimo de Alfonso Ferrón del Río, administrador y socio único de la empresa. Se define como un «profesional con amplia experiencia en el ámbito educativo y empresarial». Con sede en un chalet de Valdemoro, el municipio de Granados, ALFEDEL ha promovido 20 colegios concertados, 19 de ellos donde la red Púnica tenía influencia: 18 en la Comunidad de Madrid, epicentro del caso, y uno en Cartagena, donde está una de las ramificaciones. Los madrileños se ubican en Valdemoro (4), Boadilla del Monte (2), Villanueva de la Cañada, Majadahonda, Aranjuez, Arganda del Rey, Paracuellos del Jarama, Pinto, San Martín de la Vega, Sevilla La Nueva, Villaverde, Alalpardo y dos municipios con alcaldes detenidos: Torrejón de Velasco y Parla. El único fuera del «área Púnica» está en Mallorca.

Aragonés y Zaplana, un asiduo en el sumario púnico

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En el interrogatorio judicial, Alfonso Ferrón solo reconoce tener influencia en la construcción de 13 colegios. Pero su testimonio sorprende por la arrogancia con la que defiende la legalidad de su red político-escolar, la cual contrasta con el buen recuerdo que, antes de hacerse rico, dejó a sus alumnos este viejo “maestro escuela”, cuyo testimonio aún perdura en internet: “¿Nos abandonó Don Alfonso sin miramientos? ¿Tuvo algo que ver el origen de ALFEDEL con su retirada de nuestra clase? ¿Tenía tantas cosas que hacer que le era materialmente imposible “darnos clase”?”, se pregunta uno de ellos.

 

Programa completo:


1-El “maestro escuela” del Colegio San Saturio (Santa María de la Cabeza, Madrid)

2- El interrogatorio de la fiscal y la finca de Valdepeñas

3- Sus amigos arquitectos y constructores

4 Responses to Alfonso Ferrón: un maestro de escuela con 13 colegios

  1. Pura delincuencia organizada con impunidad total Responder

    Pura delincuencia organizada con impunidad total

  2. Una profesora del colegio San Saturio era la directora psicopedagógica de ALFEDEL y el marido de una de las directoras de este colegio, trabajaba en uno de los colegios de Valdemoro al que también asistían sus hijas.
    Blanco y en botella, el origen de la trama y las implicaciones de miembros de este colegio, donde ni la formación, ni la educación ni la pedagogía son puntos fuertes de esta granja de cooperativistas más interesados por el negocio y los apoyos de funcionarios de la Consejería, que deben estar temblando a medida que se destapa la cloaca.
    Con graves problemas estructurales, y el acoso a alumnos y familias que denuncian, desde las instalaciones insuficientes, a la vergonzosa gestión del comedor o cómo la chulería se hace patente en clase por parte de algunos profesores.
    Un colectivo de profesores, divido políticamente , que vuelca su porquería en el alumnado, seduciendo con la imagen a incautos y atacando como bestias a todo aquel que no comulga con su pedagogía barata, que no puede justificar que cada año haya denuncias de alumnos acosados , de manera que tiran de familiares y otra gente incauta y hasta ignorante para inundar las redes con comentarios descalificadores. Una práctica muy de “gente de bien”. No pueden argumentar nada consistente y no se puede tapar tanta incompetencia y maldad de desprecio hacia las víctimas de cada Curso. Las bestias se retuercen de rabia frente a las informaciones de medios de comunicación como la cadena SER y TVE1, recientemente.
    Como todo, “Torres más altas han caído” y está se desplomará.

  3. Una profesora del colegio San Saturio era la directora psicopedagógica de ALFEDEL y el marido de una de las directoras de este colegio, trabajaba en uno de los colegios de Valdemoro al que también asistían sus hijas.
    Blanco y en botella, el origen de la trama y las implicaciones de miembros de este colegio, donde ni la formación, ni la educación ni la pedagogía son puntos fuertes de esta granja de cooperativistas más interesados por el negocio y los apoyos de funcionarios de la Consejería, que deben estar temblando a medida que se destapa la cloaca.
    Con graves problemas estructurales, y el acoso a alumnos y familias que denuncian, desde las instalaciones insuficientes, a la vergonzosa gestión del comedor o cómo la chulería se hace patente en clase por parte de algunos profesores.
    Un colectivo de profesores, divido políticamente , que vuelca su porquería en el alumnado, seduciendo con la imagen a incautos y atacando como bestias a todo aquel que no comulga con su pedagogía barata, que no puede justificar que cada año haya denuncias de alumnos acosados , de manera que tiran de familiares y otra gente incauta y hasta ignorante para inundar las redes con comentarios descalificadores. Una práctica muy de “gente de bien”. No pueden argumentar nada consistente y no se puede tapar tanta incompetencia y maldad de desprecio hacia las víctimas de cada Curso. Las bestias se retuercen de rabia frente a las informaciones de medios de comunicación como la cadena SER y TVE1, recientemente.
    Como todo, “Torres más altas han caído” y está se desplomará

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